Histórico de actividades

 

 
 

Unas 150 personas del ámbito universitario, entre autoridades académicas, capellanes, profesores universitarios y directivos de colegios mayores, participaron este martes, 26 de mayo, en el tradicional encuentro de fin de curso con el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro.

De acuerdo con el director del Secretariado de Pastoral Universitaria, Andrés Ramos, el objetivo era «compartir muchas de las realidades vividas estos días con la certeza de sabernos todos llamados para que, con nuestro trabajo, podamos ser constructores de la ciudad, creativos y testigos de esperanza».

En el turno de palabra participaron cuatro rectores (Universidad San Dámaso, Universidad Francisco de Vitoria, Universidad CEU San Pablo y Universidad Pontificia de Comillas); dos vicerrectores de la Universidad Complutense y de la Universidad Autónoma de Madrid, y una representante de los colegios mayores. Coincidieron en las dificultades vividas, al tiempo que destacaron el fuerte compromiso de la comunidad educativa y subrayaron el esfuerzo del personal de administración y servicios. Aparte de valorar distintas actividades que se han organizado estos meses, incidieron en que la universidad ha estado «abierta» por la cercanía y el enorme trabajo realizado.

Educar desde el corazón

El cardenal Osoro agradeció la presencia de los participantes y el esfuerzo realizado por la universidad para escrutar los signos de los tiempos y educar desde el corarzón. Explicó la situación de la diócesis, habló del virus de la pobreza y de la gran respuesta de la Iglesia, con el caso claro de Cáritas y los numerosos voluntarios que se han ofrecido. Tal y como destacó, la solidaridad es una prioridad, hemos de sentirnos responsables los unos de los otros y, a laicos, sacerdotes y consagrados, se nos sigue planteando la pregunta: «¿Dónde está tu hermano?».

Tras el purpurado tomó la palabra Laura Moreno, delegada episcopal de Jóvenes, para exponer la iniciativa Plan Esperanza que se está desarrollando en la diócesis de Madrid, con el protagonismo de los jóvenes. Conscientes de que no podemos vivir como si no hubiera pasado nada, tiene tres partes: a) Lectura de fe, aprender a mirar la realidad; b) Sensibilizarse, reconocer las necesidades, y c) Construir una sociedad diferente.

Con la oración a la Santísima Virgen, que ora con la Iglesia en la espera de Pentecostés, el arzobispo dio su bendición y reiteró su agradecimiento a todos y cada uno de los presentes.

Andrés Ramos para Archimadrid