1ª Jornada - Jueves 6 de febrero de 2020

TRANSHUMANISMO Y POSTHUMANISMO

DESAFÍOS CIENTÍFICOS Y BIOÉTICOS PARA EL SIGLO XXI

Ponentes:
· Dr. D. Nicolás Jouve de la Barreda, UAH
· Dra. Dª Elena Postigo, UFV

Moderador:
· Dr. D. Fernando Bonete, CEU- S. Pablo
 

La idea más peligrosa del mundo Transhumanismo

Fernando Bonete

(Artículo publicado en la revista Ecclesia)

La Pastoral Universitaria y la delegación de Jóvenes del arzobispado de Madrid, con la colaboración de CEU IAM Business School, celebraron el pasado jueves la primera sesión de las Jornadas Veritatis Splendor, ciclo de coloquios y conferencias que abordará desde la ciencia, la antropología o la filosofía los desafíos clave de los paradigmas culturales del siglo XXI. Este primer encuentro contó con las intervenciones de los profesores doctores Nicolás Jouve, catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá, y Elena Postigo, profesora adjunta de Antropología y Bioética, y directora del Instituto de Bioética Francisco de Vitoria.

Ponentes de excepción para abordar «una de las ideas más peligrosas del mundo», como calificó Francis Fukuyama el devenir del transhumanismo y el posthumanismo en nuestros días. Claro que Fukuyama dijo esto únicamente por los peligros que ambas corrientes entrañan para el ejercicio de la democracia, que no es poco, pero no es todo lo que concierne a la persona, verdadero centro de la preocupación de las Jornadas.

Transhumanismo y posthumanismo, como toda novedad y extravagancia científica, han provocado sentimientos encontrados, extremos y polarizados, que van del catastrofismo de ciertos ingenieros sociales —ahí teníamos el caso de Fukuyama— al entusiasmo de sus seguidores —alguno traeré a colación más adelante—. Las Jornadas se plantan en el punto del sano realismo: vamos a ver qué proponen el transhumanismo y el posthumanismo, vamos a ver qué dicen la ciencia, la antropología y la ética al respecto, y de ahí vamos a discernir entre lo bueno y lo malo para el ser humano.

¿Y qué dice el transhumanismo? En palabras de Nick Bostrom, director del Instituto para el Futuro de la Humanidad —ojo, financiado por la Universidad de Oxford—, que las personas tenemos el deber moral de mejorar las capacidades físicas y cognitivas de la especie humana para eliminar aspectos no deseados y no necesarios de la condición humana, como el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento y hasta la condición mortal (!). ¿Y el posthumanismo? Que una vez lograda la transformación de los humanos en transhumanos, el siguiente paso es el nacimiento de una especie superior, formada por seres —no sabemos si naturales o artificiales— con capacidades y habilidades superiores: vida superior a los 500 años, capacidad intelectual potenciada, control absoluto de los procesos psicológicos...

¿Qué dice la ciencia? Que la edición genética germinal o embrionaria, o la intervención tecnológica de los órganos, procedimientos necesarios para la consecución de estos objetivos, podrían tener consecuencias inesperadas, perjudiciales para la persona y su descendencia. Conclusión: malo para el ser humano. ¿Qué dice la antropología y la ética? Que ambas corrientes, desde un cientificismo extremo, reducen al ser humano a pura biología y materia manipulable, y por tanto sustraen de la persona toda dimensión trascendente, alteran su naturaleza y, por consiguiente, atentan contra su dignidad. Conclusión: malo para el ser humano.

En quinientas palabras solo se puede generalizar, algo que un periodista siempre hace con gusto, pero siempre resulta insuficiente. Por eso, os animo a asistir y a participar en las próximas Jornadas Veritatis Splendor. Que la Iglesia siga siendo experta en humanidad.